In memoriam - Cristina Kaufmann


«Mi vocación consiste
en transparentar
en la mayor vulgaridad
de una existencia humana
el glorioso misterio
de la vocación
a que Dios nos ha llamado
en CRISTO = Cristina»
(19-XII-1982)

 

Christine Kaufmann
Cristina Maria de la Divina Gràcia
Carmelita descalça

 

* Baden, Suïssa, 19 d'octubre de 1939
Professió: Mataró, 14 de setembre de 1965
+ Mataró, 18 d'abril del 2006



¿Cómo desearías que fuera tu muerte?

«Igual como deseo que sea mi vida. Intento vivir amando y haciendo en todo la voluntad de Dios y así, quiero hacer presente aquí una centella de la belleza y de la alegría de Dios. Y así también quisiera morir».

Ésta es la respuesta que dio la hermana Cristina a la pregunta formulada en 1987.

Aquella tarde del martes de Pascua de 2006, 18 de abril, todo cuanto se vivía en la celda de la hermana Cristina era simple y total, todo adquiría una belleza inefable, allí resplandecía una centella de la belleza y de la alegría de Dios. Mirábamos a la hermana Cristina postrada en la cama, ya muy debilitada, en ella veíamos la clara transparencia de Alguien que se posaba en ella y pasaba por ella a través de su mirada, luz pura, y que se hacía «palabra» de amor para todas, para todos. Transformada.

Sumida en un silencio orante, la hermana Cristina pasó sus últimas horas en la tierra como creemos siempre había vivido, para Dios y para las hermanas. A primera hora de la tarde fue perdiendo fuerzas, le invadía un gran cansancio y agotamiento. Se daba cuenta de que llegaba el fin y quería hablarnos, quería que quedáramos contentas. Hablaba de Dios, de Dios-Amor. Con gran esfuerzo nos fue diciendo:

—Sóc molt pobre, no tinc res, us dóno el que tinc: Déu...

—Voldria dir-vos una paraula a cada una... no puc, no tinc forces... només tinc una paraula a dir-vos: «Déu és Amor».

—Jesús está cerca, ¡es hora!

—Us estimo a tots, a totes, a totes...

Estaba extremadamente débil, le costaba mucho acabar de pronunciar la palabra que quería decirnos. Abría con dificultad los ojos, sus ojos azules que, aunque empañados, desprendían una luminosidad especial. Nos veía y reconocía, nos saludaba con el nombre, incluso añadía alguna palabra cariñosa y apropiada. Así, entre acogida y despedida, entre el ir y venir de la celda y estar cerca acompañándola, entre palabras y silencio de expectación, iba pasando la tarde sorprendentemente.

Llegó la noche. Se la oía dormir fatigosamente. Hacia las 10 de la noche las hermanas se fueron retirando poco a poco y quedaban con ella las dos hermanas que pasarían la noche en vela. Sobre las 10,30 el ritmo de respiración se notó que cambiaba y parecía dormía plácidamente. Pero percibimos que algo era diferente, y en seguida llamamos a la comunidad. Verdaderamente era «la hora». A las 10,45, rodeada de todas las hermanas, con gran suavidad entregaba a Dios su último aliento de vida.

Un silencio profundo nos embargaba. No sabíamos qué decir. Esperamos… Brotó espontánea la acción de gracias a Dios. Haciéndonos eco de las palabras de amor dichas por ella misma aquella tarde, cantamos repetidamente: «Déu és amor, el qui està en l’amor està en Déu...» (Dios es amor). Seguimos después cantando: «Mira, sóc a la porta i truco, si algú m’escolta i m’obre la porta...» (Estoy a la puerta y llamo), el canto que desde hacía muchos años la hacía vibrar interiormente. Y el cántico de María: «La meva ànima magnifica el Senyor».


Cristina se encontraba plenamente en el seno materno de Dios, en Dios-Madre, como le gustaba dirigirse a Él. La pregunta de antaño, «El seno materno,
¿qué es?», ahora le es respondida en toda su amplitud, con toda claridad:
vive para siempre en él.

 

CARMELITAS DESCALZAS DE MATARÓ, Aproximación a la biografía de Christine Kaufmann (1939-2006)
Revista de Espiritualidad nº 272-273, Julio-Diciembre de 2009 (68)



Documental "Cristina Kaufmann, re-crear les soledats"
Dirigit per Francesc Grané (2006)
 [Fragment]


Cristina Kaufmann entrevistada per Mercedes Milá
"Buenas noches" (1984)


Cristina Kaufmann entrevistada a "Signes dels temps" (1996)